La historia del Avivamiento

Sobre el Avivamiento

A finales de 2019, un Estudio Pew indicó lo que muchos sospechaban desde hace tiempo. Pocos católicos, aproximadamente el 30%, creen plenamente en la Presencia Real de Jesús en la Eucaristía.

Esta dolorosa realidad inspiró a los obispos de Estados Unidos a actuar. Más que un evento o un programa, iniciaron un verdadero renacimiento para redescubrir la fuente y la cumbre de nuestra fe a través de un profundo compromiso de oración, peregrinación y culto por parte de toda la Iglesia en los Estados Unidos.

La llegada de la pandemia no hizo sino acelerar estos planes, revelando su urgencia e importancia. Demasiados católicos todavía no han vuelto a la misa para celebrar el misterio central de la Iglesia. 

Tomando su título del discurso del Pan de Vida en el Evangelio de Juan, “My Flesh for the Life of the World/Mi carne para la vida del mundo”, el Avivamiento Eucarístico no es un plan paso a

paso o una serie de reuniones; es una llamada a la base y un desafío para que cada católico de los Estados Unidos reaviva el fuego del amor y la devoción por el Corazón Eucarístico de Jesús.

Durante tres años, cada diócesis católica, parroquia, escuela, apostolado y familia está invitada a formar parte de la renovación de la Iglesia encendiendo una relación viva con el Señor Jesucristo en la Sagrada Eucaristía.

Este renacimiento se inicia en la fiesta del Corpus Christi, el 19 de junio de 2022. Durante los próximos tres años, las diócesis acogerán Congresos Eucarísticos y procesiones. Las parroquias aumentarán o iniciarán la adoración eucarística. Habrá un avivamiento de la adhesión fiel a las normas litúrgicas en toda su riqueza – el ars celebrandi. Las familias y los amigos se reunirán en pequeños grupos para aprender y rezar juntos. Llenos de la llama de la caridad por la recepción de Jesús en la Eucaristía, los discípulos misioneros irán a los márgenes o peripheria, reconociendo el misterio de la presencia de Jesús en los pobres.

Todo ello culminará en el primer Congreso Eucarístico Nacional en Estados Unidos en casi cincuenta años. Del 17 al 21 de julio de 2024, miles de católicos peregrinarán a Indianápolis para encontrarse personalmente con Jesús en la Eucaristía y ser enviados a sus parroquias y comunidades.

Misión

Renovar la Iglesia reavivando una relación activa con el Señor Jesucristo en la Santa Eucaristía.

Visión

Un movimiento de católicos a través de los Estados Unidos, sanados, convertidos, formados y unificados por un encuentro con Jesús en la Santa Eucaristía, y enviados en misión “por la vida del mundo”.

Pilares estratégicos

Foster encounters with Jesus through kerygmatic proclamation and experiences of Eucharistic devotion.
Contemplar y proclamar la doctrina de la Presencia Real de Jesús en la Santa Eucaristía a través de la verdad de nuestra enseñanza, la belleza de nuestra adoración y la bondad de nuestro acompañamiento de personas en la pobreza y de quienes son vulnerables.
Permitir la creatividad popular colaborando con movimientos eclesiásticos, apostolados, parroquias e instituciones educativas.
Llegar a la unidad más pequeña: Pequeños grupos parroquiales y familias.
Abrazar y aprender de las diversas y ricas tradiciones interculturales eucarísticas.
El Misterio de la Eucaristía en la vida de la Iglesia
Lea el documento de la USCCB de 2021 sobre la Eucaristía, el texto fuente doctrinal del Renacimiento Eucarístico, “El Misterio de la Eucaristía en la Vida de la Iglesia”.
Vea un curso en línea gratuito (el curso es en ingles)
Este curso gratuito del Obispo Cozzens, jefe del Comité para la Evangelización y la Catequesis, es el compañero perfecto para ayudarle a desentrañar el documento de la USCCB sobre la Eucaristía.

Pronto habrá más recursos sobre la Eucaristía.

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Oración para el avivamiento

¡Dios mío, yo creo, adoro, espero y te amo! ¡Te pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan, no te aman! (Tres veces).
Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, yo te adoro profundamente y te ofrezco el Preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los Sagrarios del mundo, en reparación de los ultrajes con los que Él es ofendido. Por los méritos infinitos del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María, te pido la conversión de los pecadores.

Nuestra Señora de Fátima